En los últimos años, el césped artificial se ha convertido en una solución popular para instalaciones deportivas, espacios públicos y jardines, gracias a su bajo mantenimiento y ahorro de agua. Sin embargo, detrás de estas ventajas se esconde un problema medioambiental creciente: ¿qué ocurre cuando este césped llega al final de su vida útil?

Decamp

Cada campo de césped artificial contiene toneladas de plásticos complejos y materiales como látex, arena y caucho. En Europa se estima que existen más de 52.000 campos, lo que supone 715.000 toneladas de plástico que, hasta ahora, terminaban en vertederos o incineradoras. Además, la inminente prohibición del uso de caucho granulado como relleno (considerado microplástico) refuerza la urgencia de encontrar soluciones sostenibles.

¿Qué es el proyecto DECAMP?

DECAMP, liderado por ACTECO Productos y Servicios S.L., nace con un objetivo claro: desarrollar y validar un proceso integral para reciclar césped artificial post-consumo, transformando sus componentes en materias primas recicladas de alta calidad para fabricar nuevos productos como mobiliario deportivo, bases elásticas y césped artificial de nueva generación.

Este proyecto, que se ejecutará entre 2024 y 2026, cuenta con la colaboración de empresas clave como Realturf Systems, Fanbase y Additium, además de centros tecnológicos como AIMPLAS e IBV.

Innovación y tecnología

DECAMP no se limita a separar materiales. Introduce avances como:

  • Métodos mecánicos y físicos para obtener fracciones puras de polietileno (PE) y polipropileno (PP).
  • Formulaciones innovadoras para crear productos sostenibles, incluyendo: 
    • Asientos deportivos fabricados con plásticos reciclados.
    • Bases elásticas que eliminan la necesidad de relleno de caucho.
    • Plantillas deportivas mediante impresión 3D.
  • Tecnologías de fabricación avanzada, como compounding y termoconformado, para garantizar calidad y rendimiento.

Impacto ambiental y económico

El proyecto DECAMP contribuye directamente a la economía circular, reduciendo la dependencia de materias primas vírgenes y evitando que millones de kilos de plástico terminen en vertederos. Además:

  • Disminuye las emisiones de CO₂ asociadas a la producción de nuevos plásticos.
  • Anticipa el cumplimiento de normativas europeas sobre microplásticos.
  • Genera nuevas oportunidades de negocio y empleo en el sector del reciclaje.

Para llevar a cabo su ejecución, Acteco cuenta con un presupuesto de 279.422 € en total, distribuidos en tres anualidades (2024-2026)

Un modelo replicable

Más allá del césped artificial, DECAMP sienta las bases para abordar otros residuos complejos, posicionando a la Comunitat Valenciana como referente en innovación sostenible y gestión eficiente de plásticos.

Proyecto financiado con la aportación de fondos FEDER.