El UCO (Used Cooking Oil) —aceite de cocina usado— es uno de los residuos más frecuentes en cocinas profesionales, colectividades e industria alimentaria. Y también uno de los que más problemas genera cuando se gestiona mal: vertidos a la red de saneamiento que disparan el riesgo de atascos, elevan costes de depuración y pueden impactar en ecosistemas acuáticos. Un dato lo resume muy bien: se estima que un litro de aceite puede contaminar mil litros de agua

La otra cara es la que interesa a cualquier operador HORECA o industrial: cuando el UCO se separa bien, se acopia con calidad y se mueve con trazabilidad, deja de ser un residuo “problemático” y se convierte en un residuo con salidas de valorización (biocarburantes/biocombustibles, jabones, usos químicos), encajando de lleno en la economía circular. 

A nivel doméstico, se estima que cada consumidor genera al año una media de 0.5 litros de aceite vegetal usado, cosa que hace que el residuo que se genera de su uso sea una fracción muy relevante y con un reto importante en lo que respecta a su correcta separación y posterior gestión.

Qué es el UCO y qué significa AVU

En España, la Ley 7/2022 define “aceite de cocina usado” como el residuo de grasas de origen vegetal y animal generado tras utilizarse en el cocinado de alimentos en el ámbito doméstico, centros e instituciones, hostelería, restauración y análogos. 

En el sector se usan dos términos de forma habitual:

  • UCO: término internacional (Used Cooking Oil).
  • AVU: uso muy extendido en España para referirse a aceite vegetal usado, especialmente en contextos municipales y HORECA.

La confusión que conviene evitar es: “aceites usados” ≠ UCO/AVU

La misma Ley 7/2022 diferencia expresamente:

  • Aceites usados: aceites industriales o de lubricación (motores, hidráulicos, etc.).
  • Exclusión explícita: esos “aceites usados” no incluyen los aceites de cocina.

Esto es importante porque sitúa al UCO/AVU en un circuito normativo y operativo distinto al de lubricantes industriales (y evita errores de codificación, documentación y destino).

Cómo se clasifica el aceite de cocina usado (código LER)

En la práctica, el UCO/AVU se identifica habitualmente con el código LER 20 01 25 (aceites y grasas comestibles) en la Lista Europea de Residuos. 

Y aquí hay un matiz operativo clave: en los traslados regulados por el RD 553/2020, el código LER forma parte de la información del traslado (DI), junto con cantidad, transportista y otros datos. 

Cuánto UCO se genera en España y dónde aparece

El MITECO recoge estimaciones de consumo y generación potencial que dan una idea del tamaño del flujo: en España se consumen en torno a 850.000 toneladas de aceite al año y se estima que pueden generarse ~150 millones de litros anuales de aceite vegetal usado. 

Para el sector HORECA e industria esto tiene dos implicaciones:

  1. La recogida separada no es un detalle: es una fracción relevante y rastreable.
  2. Hay valor en el residuo: cuando el UCO llega con calidad, habilita valorización; cuando llega contaminado, complica toda la cadena.

Normativa actual en España sobre recogida y gestión de UCO/AVU en sectores HORECA e industriales

Hoy, la gestión del UCO en España se sostiene sobre dos pilares:

  1. Recogida separada obligatoria (para garantizar calidad de reciclado/valorización).
  2. Trazabilidad documental (para acreditar origen, transporte, destino y tratamiento).

Recogida separada obligatoria (Ley 7/2022, art. 25)

La Ley 7/2022 fijó el despliegue de recogida separada del UCO con dos lecturas importantes:

  • En el marco de competencia local, la recogida separada de aceites de cocina usados debía estar implantada antes del 31 de diciembre de 2024.
  • Para residuos comerciales no gestionados por la entidad local o residuos industriales, la norma establece que la separación en origen y la recogida separada aplican en los mismos plazos con una excepción clave: para el aceite de cocina usado, la recogida separada es obligatoria desde el 30 de junio de 2022.

¿Qué significa esto en la práctica?

  • el UCO debe estar segregado 
  • debe salir por circuito separado,
  • y la gestión debe poder demostrarse (documentación y trazabilidad).

Cómo separar y almacenar UCO para facilitar su recogida y valorización

Aquí es donde muchas implantaciones fallan: no por falta de retirada, sino por calidad del UCO.

Cuanto más “limpio” llega (menos agua, menos sólidos, menos mezclas), más estable es su valorización y menos incidencias aparecen en la cadena.

HORECA: diseño de acopio para evitar impropios y derrames

En cocinas profesionales, el objetivo es un punto de acopio seguro, higiénico y trazable. Lo primero es definir una zona concreta, señalizada y con suelo estable; si el espacio lo permite, incorporar un sistema simple de contención reduce el impacto de cualquier derrame.

El segundo factor es el recipiente: bidones o contenedores cerrados, resistentes y estandarizados. La estandarización facilita la manipulación, reduce accidentes y evita trasvases que acaban introduciendo impropios.

Después viene uno de los pasos más importantes: separación estricta. El UCO no debe mezclarse con aguas de limpieza, salmueras, salsas, químicos, otros líquidos o biorresiduos. Es el camino más rápido para degradar el residuo, complicar el tratamiento y, en la práctica, encarecer o limitar la valorización.

Por último, el procedimiento interno: quién trasvasa, cuándo, cómo se cierra y cómo se identifica el recipiente (fecha, punto de generación, etc.). Ese pequeño orden interno suele ser la diferencia para un sistema estable.

Tratamiento y valorización del UCO/AVU

Una vez recogido separadamente, el UCO entra en una fase de preparación y transformación que varía según el destino final.

En términos generales, el objetivo es acondicionar el flujo (retirar sólidos, reducir agua, estabilizar) para que el residuo cumpla los requisitos de proceso del valorizador.

Usos habituales según MITECO

El MITECO recoge usos de tratamiento como:

  • producción de biocarburantes (HVO y SAF),
  • y otros usos de industria química (ceras, barnices, etc.).

HVO y SAF: qué se obtiene y qué aporta

Según referencias recogidas por MITECO (CIEMAT, 2006), cada kg de aceite puede transformarse en 0,92–0,97 kg de biocombustibles (HVO y SAF)

En términos industriales, esto convierte al UCO en una materia prima valiosa porque reduce la dependencia de materias primas vírgenes y refuerza la lógica “residuo → recurso”.

Cómo participa Acteco en la cadena del UCO 

Acteco desempeña un papel esencial en la correcta gestión del UCO gracias a su capacidad para asumir de forma integral todo el ciclo del residuo: desde la recogida en origen hasta el acondicionamiento, almacenamiento y pretratamiento antes de su envío a plantas de tratamiento final. 

Esta intervención integral garantiza que el aceite usado llegue en condiciones óptimas para alcanzar el mayor porcentaje posible de valorización. No se trata únicamente de retirar un residuo, sino de diseñar un sistema capaz de integrar la sostenibilidad en la estrategia empresarial, manteniendo la calidad del UCO para su aprovechamiento en procesos como la producción de biodiésel. Además, Acteco cuenta con una red nacional de partners y gestores colaboradores que permite dar cobertura completa en todo el territorio español, asegurando una recogida homogénea, trazable y con salida garantizada hacia destinos autorizados de valorización. 

Acteco ha actuado como operador autorizado en la recogida y transporte de aceite usado hacia plantas de biocombustibles, participando en proyectos que combinan economía circular, cumplimiento normativo y Eco-Solidaridad.

Una correcta gestión de Aceite de Cocina Usado implica:

  1. Acopio y almacenamiento seguro en origen

Diseño y provisión de contenedores adecuados que preservan la calidad del UCO y minimizan riesgos higiénicos y operativos.

  1. Recogida y transporte autorizado

Rutas planificadas, vehículos autorizados y sistemas de control para garantizar continuidad, trazabilidad y cumplimiento normativo.

  1. Acondicionamiento y pretratamiento

Procesos que eliminan impurezas, agua o materiales extraños, asegurando que el UCO cumple las especificaciones necesarias para su valorización.

  1. Almacenamiento intermedio y control de calidad

Verificación de parámetros clave, segregación por calidades y conservación del material en condiciones óptimas para su procesamiento.

  1. Envío a plantas de tratamiento final

Entrega del UCO en condiciones reales de valorización, priorizando destinos de economía circular como la producción de HVO y SAF.

Preguntas frecuentes sobre gestión de UCO

¿Cuándo es obligatoria la recogida separada del UCO?

Para residuos comerciales no gestionados por la entidad local o residuos industriales, la recogida separada del aceite de cocina usado es obligatoria desde el 30 de junio de 2022. Y, en el ámbito de competencia local, el sistema debía estar implantado antes del 31 de diciembre de 2024 (en 2026 ya es exigible). 

¿Qué documentación se usa en el traslado a planta/gestor?

El RD 553/2020 regula el Documento de Identificación (DI) y, cuando procede, la integración en eSIR, además de las obligaciones de archivo y conservación. 

Además, es imprescindible que la gestión de los UCO esté bajo un sistema de sostenibilidad para garantizar el cumplimiento con la RED III (Directiva de utilización de biocombustibles). No estar bajo el amparo de estos esquemas podría impedir el uso del UCO para la fabricación de estos biocombustibles.

Acteco y la gestión de UCO para HORECA e industria

La recogida separada y la trazabilidad ya son un requisito legal. La diferencia está en convertir ese requisito en un sistema robusto: acopio bien diseñado, UCO con calidad, logística estable y documentación trazable. Ese es el punto donde el UCO pasa de “residuo” a activo circular.

abla explicativa de Acteco sobre la gestión integral de UCO (aceite de cocina usado) para el sector HORECA e industria, detallando el cumplimiento normativo, la calidad del acopio, la trazabilidad y la valorización del residuo.

En Acteco podemos ayudarte a definir un modelo que combine cumplimiento + control + valorización, con enfoque técnico y visión estratégica.

Para más información: comunicacion@acteco.net


 

Autor: Jairo Pascual Garrido, Director área residuos y subproductos orgánicos.