La regulación europea sobre pellets y microplásticos ya está marcando un antes y un después para muchas empresas de la cadena del plástico. Lo que hasta hace poco se abordaba como una buena práctica ambiental hoy se traduce en obligaciones concretas de control, prevención, registro y reporte. Por un lado, el Reglamento (UE) 2023/2055 introduce obligaciones de información sobre la liberación de microplásticos. Por otro, el Reglamento (UE) 2025/2365 establece medidas específicas para prevenir las pérdidas de granza de plástico en toda la cadena de suministro.

Para muchas organizaciones, la dificultad no está solo en conocer la norma, sino en traducirla a un sistema de trabajo real. Saber si aplica o no, identificar qué obligaciones corresponden según el volumen manipulado, preparar la documentación y adaptar la operativa diaria son ya cuestiones clave. En este contexto, entender bien la diferencia entre reportar y prevenir pérdidas resulta esencial para no quedarse en una lectura superficial de la normativa.

En este artículo repasamos qué regula cada texto, a quién afecta, qué obligaciones introduce y cómo puede prepararse una empresa para cumplir con la nueva normativa sobre pellets y microplásticos con una visión práctica, técnica y accionable.

Por qué los pellets están en el centro de la nueva normativa sobre microplásticos

En el caso del Reglamento (UE) 2023/2055, el foco está en las micropartículas de polímeros sintéticos, dentro del marco REACH. Entre otros aspectos, la norma reconoce expresamente la relevancia de los gránulos, copos y polvos utilizados como materia prima en la fabricación de plástico, al vincularlos en determinados supuestos con obligaciones de información a la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) relativas a las liberaciones estimadas no intencionadas.

El Reglamento (UE) 2025/2365 da un paso más y se centra directamente en la granza de plástico, entendida como una masa de material que contiene polímeros, independientemente de su forma o tamaño, producida para su moldeo en operaciones de fabricación de productos plásticos. Además, diferencia entre fuga, cuando el escape se produce dentro de la instalación o del medio de transporte, y pérdida, cuando la granza llega al medio ambiente. Esta distinción es importante porque condiciona el tipo de medidas que deben implantarse.

Esto cambia el enfoque de cumplimiento. Ya no se trata solo de evitar un problema ambiental en sentido amplio, sino de demostrar que la empresa ha identificado los puntos críticos, ha implantado medidas de prevención y dispone de evidencias suficientes para acreditar que controla las pérdidas de pellets a lo largo de su actividad.

Qué regula el Reglamento (UE) 2023/2055 sobre pellets y microplásticos

El Reglamento (UE) 2023/2055 modifica el anexo XVII de REACH en relación con las micropartículas de polímeros sintéticos. En lo que afecta a pellets y microplásticos industriales, uno de los puntos clave es que, a partir de 2026, los fabricantes y usuarios industriales intermedios de micropartículas de polímeros sintéticos en forma de gránulos, copos y polvos utilizados como materia prima en instalaciones industriales deberán presentar información anual, a más tardar el 31 de mayo de cada año, desde este mismo 2026.

Esa información incluye una descripción de los usos del año anterior, datos genéricos sobre la identidad de los polímeros utilizados y una estimación de la cantidad liberada al medio ambiente, incluyendo la liberación durante el transporte. 

También conviene recordar que el reglamento excluye determinados materiales del ámbito de la restricción, como los polímeros degradables, solubles en agua y los naturales no modificados químicamente.

Qué implica en la práctica para la empresa

Desde el punto de vista operativo, este reglamento obliga a la empresa a disponer de información suficiente y coherente que permita estimar y declarar las liberaciones no intencionadas y justificar los criterios utilizados para su cálculo, sin que el reglamento imponga un modelo operativo o sistema de gestión concreto.

No basta con conocer el volumen de materia prima utilizada. Es necesario poder justificar cómo se calcula la cantidad de microplásticos liberados y qué criterios se han utilizado para reportarlo. En otras palabras, el cumplimiento del Reglamento (UE) 2023/2055 exige una base técnica, metodológica y documental.

Qué regula el Reglamento (UE) 2025/2365 sobre pérdidas de granza de plástico

Mientras el reglamento anterior se orienta al reporte, el Reglamento (UE) 2025/2365 se centra en la prevención de pérdidas de granza de plástico. Su objeto es establecer obligaciones relativas a la manipulación de granza de plástico en todas las etapas de la cadena de suministro, con el objetivo de lograr cero pérdidas.

Su alcance es amplio. Se aplica a los operadores económicos que, en el año natural anterior, hayan manipulado granza de plástico en la Unión en cantidades iguales o superiores al umbral de cinco toneladas. También incluye a operadores de instalaciones de limpieza de contenedores y cisternas, a transportistas de la UE y de fuera de la UE que transporten granza en la Unión, y a determinados actores del transporte marítimo.

Aquí aparece una de las grandes novedades regulatorias: la norma ya no se limita a la planta de producción o transformación. La obligación se extiende a la cadena de suministro completa, incluyendo almacenamiento, carga, descarga, transporte y gestión de incidentes. Esto obliga a revisar no solo la operativa interna, sino también la relación con transportistas, proveedores y subcontratas.

Obligaciones principales del Reglamento 2025/2365

Más allá del enfoque general del reglamento, lo realmente importante para las empresas es aterrizar qué exige en el día a día. El cumplimiento ya no depende solo de conocer la norma, sino de implantar un sistema real de prevención, control y trazabilidad. En este sentido, el Reglamento (UE) 2025/2365 obliga a actuar sobre varios frentes a la vez: planificación, operativa, formación, registro y acreditación.

Plan de gestión de riesgos

Uno de los ejes centrales del Reglamento (UE) 2025/2365 es la elaboración de un plan de gestión de riesgos por instalación. Este documento debe permitir a la autoridad competente verificar que se cumplen los requisitos del reglamento y puede ser objeto de modificación si la administración considera que no garantiza suficientemente la prevención, contención y limpieza de pérdidas.

Debe responder a la realidad operativa de cada instalación, identificando puntos críticos, zonas de mayor riesgo, operaciones sensibles y medidas de prevención y control.

Medidas de prevención, contención y limpieza

La norma exige que las medidas se apliquen siguiendo un orden de prioridad claro. Primero, medidas de prevención de fugas. Después, medidas de contención para evitar que esas fugas se conviertan en pérdidas. Y, por último, medidas de limpieza cuando la fuga o la pérdida ya se ha producido.

Este enfoque obliga a trabajar de forma mucho más sistemática. 

Formación obligatoria del personal

El reglamento también exige garantizar que el personal tenga la formación adecuada según sus funciones y responsabilidades, y que conozca y sea capaz de utilizar los equipos y procedimientos establecidos para asegurar el cumplimiento de la norma.

Esto afecta a operarios, responsables de almacén, personal de mantenimiento, responsables ambientales, transportistas y a cualquier perfil que manipule pellets o intervenga en operaciones donde pueda producirse una pérdida. 

Registro de toneladas manipuladas y pérdidas

Otra obligación esencial es mantener registros de la cantidad anual estimada de pérdidas y de las cantidades totales de granza de plástico manipuladas. Además, esos registros deben conservarse durante cinco años y ponerse a disposición de las autoridades competentes y, cuando proceda, de los certificadores.

Aquí la trazabilidad documental gana un peso enorme. La empresa necesita poder demostrar no solo que ha implantado medidas, sino también que monitoriza su eficacia. 

Qué empresas deben certificarse y cuáles pueden presentar autodeclaración

El Reglamento (UE) 2025/2365 diferencia claramente las obligaciones según el volumen manipulado.

Las microempresas y las pequeñas, medianas y grandes empresas que exploten instalaciones en las que se manipule granza de plástico en cantidades inferiores a 1.500 toneladas anuales deben presentar una declaración responsable de conformidad. Además, deben notificar el plan de gestión de riesgos y renovar esa declaración, junto con la actualización del plan, cada cinco años.

En cambio, cuando la instalación haya manipulado 1.500 toneladas o más en el año natural anterior, entra en juego la certificación. Las grandes empresas deberán acreditarlo antes del 17 de diciembre de 2027 y después cada tres años. Las medianas, antes del 17 de diciembre de 2028 y después cada cuatro años. Las pequeñas, antes del 17 de diciembre de 2030, con un certificado de validez de cinco años

Tabla comparativa de obligaciones según volumen manipulado

Tabla comparativa de las obligaciones del Reglamento (UE) 2025/2025 según el volumen de granza manipulado, detallando requisitos de planes de gestión, declaraciones responsables y plazos de certificación para pequeñas, medianas y grandes empresas

Esta clasificación se basa en el ámbito de aplicación, el régimen de declaración responsable y el calendario de certificación previstos en el Reglamento (UE) 2025/2365.

Diferencias clave entre el Reglamento 2023/2055 y el Reglamento 2025/2365

Aunque ambos textos están relacionados con pellets y microplásticos, no persiguen exactamente lo mismo.

Tabla comparativa entre ambas normativas

Infografía comparativa entre los Reglamentos (UE) 2023/2055 y 2025/2365 sobre microplásticos y granza, detallando diferencias en enfoque, objeto principal, obligaciones de información a la ECHA, planes de gestión de riesgos y sistemas de acreditación.

Fechas clave que tu empresa debe tener en el radar

En el caso del Reglamento (UE) 2023/2055, los fabricantes y usuarios industriales intermedios afectados deberán presentar información a la Agencia a más tardar el 31 de mayo de cada año, comenzando en 2026 para los supuestos de gránulos, copos y polvos utilizados como materia prima en fabricación de plástico.

En cuanto al Reglamento (UE) 2025/2365, será aplicable con carácter general a partir del 17 de diciembre de 2027, aunque algunas disposiciones concretas son aplicables desde el 16 de diciembre de 2025, y el régimen específico para determinados actores marítimos se aplica desde el 17 de diciembre de 2028.

Qué riesgos asume una empresa si no cumple

En el ámbito del Reglamento (UE) 2023/2055, al estar vinculado al marco REACH, en España resulta de aplicación la Ley 8/2010, que establece el régimen sancionador correspondiente. Esta ley prevé multas de 85.001 a 1.200.000 euros para infracciones muy graves, de 6.001 a 85.000 euros para graves y de hasta 6.000 euros para leves.

Por su parte, el Reglamento (UE) 2025/2365 establece que, en las infracciones más graves cometidas por personas jurídicas, los Estados miembros deben garantizar sanciones administrativas pecuniarias cuyo importe máximo sea al menos el 3 % del volumen de negocios anual en la Unión del ejercicio financiero anterior.

Pero más allá de la sanción económica, existe también un riesgo operativo, reputacional y comercial. Una empresa que no controla adecuadamente sus pérdidas de pellets puede tener dificultades ante auditorías, inspecciones, exigencias de cliente o revisiones internas de compliance ambiental.

Cómo empezar a cumplir con la normativa sobre pellets y microplásticos

El primer paso es definir con precisión el escenario regulatorio de la empresa. Hay que saber si la actividad entra en el ámbito del Reglamento (UE) 2023/2055, del Reglamento (UE) 2025/2365 o de ambos, y comprobar el volumen de granza manipulado para determinar si corresponde declaración responsable o certificación.

El segundo paso es aterrizar la norma en la operativa real. Eso implica revisar flujos de pellets, puntos de transferencia, silos, zonas de carga y descarga, almacenaje, limpieza, drenajes, transporte y relación con terceros. Solo así puede diseñarse un plan de gestión de riesgos útil y ajustado a la realidad.

El tercer paso es construir un sistema de evidencias. Formación, registros, procedimientos, controles, acciones correctoras y documentación deben quedar organizados y trazables

Cómo adaptar tu empresa a la normativa europea sobre pellets y microplásticos

La nueva regulación europea sobre pellets y microplásticos no se resuelve con una lectura rápida de la norma ni con medidas aisladas. Exige prevención, trazabilidad, formación, documentación y una revisión profunda de cómo se manipula la granza de plástico en cada fase de la actividad. El Reglamento (UE) 2023/2055 obliga a reportar liberaciones en determinados supuestos, mientras que el Reglamento (UE) 2025/2365 obliga a prevenir pérdidas y a acreditar que esa prevención existe y funciona.

En este escenario, anticiparse es clave. Cuanto antes se identifiquen los puntos críticos, se ordene la documentación y se adapten los procedimientos, más sencillo será llegar a plazo con un sistema sólido y defendible, y aquí es donde entran en juego programas como Operation Clean Sweep.

Dónde encaja Operation Clean Sweep® (OCS)

Si la ley ahora exige prevención, control y trazabilidad, ¿Qué papel juega OCS?

OCS no sustituye las obligaciones legales, pero sí puede servir como marco práctico para implantarlas.

El propio Reglamento (UE) 2025/2365 reconoce que la industria europea del plástico ha venido adoptando progresivamente el programa Operation Clean Sweep® como iniciativa voluntaria para reducir las pérdidas de granza.

OCS encaja muy bien porque aterriza precisamente aquello que la norma exige en la práctica:

  • Auditoría de instalaciones, identificación de puntos de fuga, procedimientos escritos, formación del personal, inspecciones de rutina y mejora continua. 

El manual OCS plantea como objetivo “cero pérdidas de granza” y lo traduce en cinco grandes líneas de trabajo: comprometer a la dirección, evaluar la situación de la empresa, mejorar instalaciones y equipos, formar al personal y hacer seguimiento del cumplimiento.

No reemplaza la obligación legal, pero sí ayuda a convertirla en un sistema de trabajo real, ordenado y defendible.

Preguntas frecuentes sobre pellets y microplásticos

¿Mi empresa está afectada si solo transporta pellets?

Sí. El Reglamento (UE) 2025/2365 también se aplica a transportistas de la UE y de fuera de la UE que transporten granza de plástico en la Unión.

¿Qué ocurre si manipulo menos de 5 toneladas al año?

El ámbito general del reglamento se fija en los operadores económicos que hayan manipulado en el año natural anterior cantidades iguales o superiores al umbral de cinco toneladas.

¿Los dos reglamentos se solapan o sustituyen uno al otro?

No se sustituyen. El Reglamento (UE) 2023/2055 se centra en el reporte de liberaciones en determinados supuestos, y el Reglamento (UE) 2025/2365 en la prevención de pérdidas de granza en toda la cadena de suministro. Una misma empresa puede verse afectada por ambos.

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En ACTECO podemos ayudarte a interpretar el alcance real de la normativa, revisar tu operativa, identificar puntos críticos de pérdida, ordenar la trazabilidad documental y acompañarte en la implantación de medidas de cumplimiento adaptadas a tu actividad. Desde nuestra experiencia en consultoría medioambiental y soluciones para la gestión integral, trabajamos para que el cumplimiento normativo no se quede en el papel, sino que se convierta en un sistema operativo claro, realista y útil para tu empresa. Convierte la obligación en ventaja:

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